jueves, 5 de febrero de 2009

Seguimos con los cuentos y la lluvia

Queridisimas/os tertulianas/os:

Aquí llueve a cántaros. Parece que hubiesen dejado abierta la ducha del cielo. Mi patio asemeja una laguna. Hay truenos, relámpagos y granizo.
En estos días, y en otros parecidos a este, pienso y pienso en acurrucarme junto a la chimenea y dedicar todo el esfuerzo a ver chisporrotear la lumbre, entre cuentos como éste:

"Había una vez un medio pollito, con un ala, una pata, un ojo, media cola, medio pico, medio cuerpo y media cabeza, que andaba siempre muerto de hambre porque no podía retener nada de lo que comía.
Arrasó los huertos de la vega, el charcón, las fuentes, santo marcos, la granja y espique. Se comió medio rapao, carracás y matriqueria. Incluso llegó a dejar sin un grano las "parvas" de las eras.
Tras recorrer el mundo entero, sin llegar a saciarse nunca, llegó a la gitana y se encontró a otro medio pollo igual de muerto de hambre y de sed. Decidieron juntarse. Arrimaron sus medio cuerpos y su carne y sus huesos se pegaron. Dejaron de ser dos para volverse uno.
Desde entonces para sentirse saciados les basta un grano de trigo, una gota de agua y.. un sorbillo del puchero del café, que se mantiene caliente en la orilla de la lumbre"
.

¿os acordáis? ¿conocéis otras versiones? ¡es un cuento que me encanta!.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Dicen que,desde entonces, sentados al atardecer junto a la fuente y con el agua brotando a sus pies, todos los sonidos se individualizan y solo necesitan mover la cabeza suavemente para que suenen las armonias .

Anónimo dijo...

Seguro que en esa fuente también meriendan pan con queso y sí es en aceite no veas... Es lo mejor para tomar fuerzas.
Esto no es pate del cuento sino de mis aficiones.

Anónimo dijo...

A pesar de que conocer todos los lugares por donde pasa el pobre pollito, el cuento se me había olvidado.
maripili

Alfonsina dijo...

Pues la verdad, nunca habia oido hablar de ese cuento...que raro verdad?... es que ni me suena... de todas formas.. tiene su filosofia de la vida... A ver como le explicas la moraleja a un niño.... creo que por eso mi mama nunca me lo conto..

Julia dijo...

creo que cuando mi abuela me contaba este cuento pensaba en mi abuelo (la pobre no podia remediar lo irremediable) pero también me decía -eso creo yo- que pasamos la vida buscando y sólo cuando nos encontramos a nosotros mismos, duela lo que duela este encuentro, nos sentimos completos y -por fin- tranquilos, libres y felices.
Naturalmente esta es la version que cuento a los niños, aunque tal vez entenderían mejor la primera, jejejeje

Anónimo dijo...

¡Qué tienno!
¿Por qué medio pollito? ¿Por qué no media pollita? Todos los cuentos son muy machistas (salvo el de la niña que no quería ser princesa) pues nuestra otra mitad, nos dicen, será un príncipe encantador o ahora, que los príncipes en edad de merecer andan todos emparejados y son padres de familia (menos el de Mónaco, que algo tendrá la criatura cuando no se empareja), un Registrador de la Propiedad, que tampoco es que abunden y teniendo como modelo a Rajoy, pues no me pone mucho, la verdad, o un Asesor de la Junta de Extremadura (lo digo porque ahí gobiernan los mismos desde el principio de los tiempos y tienen cuerda pa rato).
En fin, que creo que empezamos a sentirnos bien (al menos yo) cuando, como dice Julia, decidí ser una gallina completa y adulta y valerme por mí misma.
Y no puedo contemplar el atardecer a la vera de un plácido río: desde mi ventana se dividsan tejados, antenas, grúas y sacando medio cuerpo por el balcón y mirando a la izquierda, un cachito de la Sierra de la Cresta del Gallo.