miércoles, 18 de febrero de 2009

¿Estamos solos....?


Mirad que foto mas chula consegui el otro dia, un fin de semana romantico en Ronda (con los niños por supuesto...)

La he titulado...."los ojos de Dios"...

sábado, 14 de febrero de 2009

risidencias


¿dindi risidi el amor?
illi dindi li dijin

¡filicididis!

jueves, 12 de febrero de 2009

como estamos en el mundo y en san google...

tendremos que pensar en esto

ah, me olvidaba, os presento al medio pollito



En un día como hoy merece atención especial.

Besoteeeeees

jueves, 5 de febrero de 2009

Seguimos con los cuentos y la lluvia

Queridisimas/os tertulianas/os:

Aquí llueve a cántaros. Parece que hubiesen dejado abierta la ducha del cielo. Mi patio asemeja una laguna. Hay truenos, relámpagos y granizo.
En estos días, y en otros parecidos a este, pienso y pienso en acurrucarme junto a la chimenea y dedicar todo el esfuerzo a ver chisporrotear la lumbre, entre cuentos como éste:

"Había una vez un medio pollito, con un ala, una pata, un ojo, media cola, medio pico, medio cuerpo y media cabeza, que andaba siempre muerto de hambre porque no podía retener nada de lo que comía.
Arrasó los huertos de la vega, el charcón, las fuentes, santo marcos, la granja y espique. Se comió medio rapao, carracás y matriqueria. Incluso llegó a dejar sin un grano las "parvas" de las eras.
Tras recorrer el mundo entero, sin llegar a saciarse nunca, llegó a la gitana y se encontró a otro medio pollo igual de muerto de hambre y de sed. Decidieron juntarse. Arrimaron sus medio cuerpos y su carne y sus huesos se pegaron. Dejaron de ser dos para volverse uno.
Desde entonces para sentirse saciados les basta un grano de trigo, una gota de agua y.. un sorbillo del puchero del café, que se mantiene caliente en la orilla de la lumbre"
.

¿os acordáis? ¿conocéis otras versiones? ¡es un cuento que me encanta!.

martes, 3 de febrero de 2009

"Cenicienta" en el siglo XXI

Como complemento al anterior.
Especialemnte dedicado a Amparo y a Vincapervinca.
Haced clic aqui

Mala madre

Soy una mala madre. Eso parece. Así que ando a tientas para evitar rozes en esquinas emocionales.
Pero una amiga me ha enviado este correo y... ¡ha sido tan reparador!

Dice así:

"El club de las Malas Madres, de Lucía Etxebarría"


Yo no soy una buena madre. Y probablemente usted, que me lee, tampoco. Si usted ha decidido quedarse en casa y consagrase al cuidado de sus hijos es usted una madre hiperprotectora, amén de un parásito, un ser que vive a expensas de otro y a espaldas de las verdaderas preocupaciones y dificultades de la vida. Si usted trabaja fuera de casa entonces desatiende usted a sus hijos, y nadie valorará el hecho de que tenga usted que hacer verdaderos malabarismos para conciliar la vida familiar y la laboral. Lo peor de todo es que unas madres y otras van acusándose mutuamente: la que se queda en casa arremete contra la que trabaja, y viceversa, como si no fuera suficiente con recibir los ataques de los pediatras, los psicólogos, los especialistas en sueño, los periodistas, las madres, las suegras y las cuñadas.

Nosotras, las madres de hoy, aseguran ciertos psicoanalistas, somos la fuente de todos los problemas de nuestros hijos, porque tenemos demasiada fuerza y le hemos robado la autoridad a los padres. Si su hijo es hiperactivo, si tiene rabietas, si insulta a otros niños en el colegio, la culpa será siempre de usted, porque o bien le consiente demasiado o bien no le atiende lo suficiente. ¿Y dónde están esos padres a los que les hemos robado la autoridad? ¿Cuánto han luchado para defenderla? Nadie culpará al padre, nadie cuestionará nunca que el padre trabaje fuera de casa o viaje. Pero ¡ay de usted si lo hace!. No solo tendrá que enfrentarse al goteo constante de comentarios más o menos directos o indirectos por parte de su madre, de su suegra, de las madres de los compañeros de cole de su retoño, sino, sobre todo, tendrá usted que lidiar con su propio sentimiento de culpa, que no la dejará vivir.

Yo no soy una buena madre. Trabajo fuera de casa y además viajo.Dejo a mi hija con canguros. Tengo novios y vida social. No le he proporcionado a mi hija ese entorno familiar estable que entronizan los manuales de pediatría y las revistas de papel couché. No soy una buena madre pero pago las facturas de mi hija (el colegio, la comida, los canguros, la ropa, los juguetes, el pediatra y, muy a mi pesar, las Barbies), apenas duermo para poder llevarla al colegio todos los días, dedico la mayor parte de mi tiempo libre a su cuidado y todo mi espacio mental a pensar en ella. No soy una buena madre, como no lo somos ninguna. Es lo más parecido a lo que vivíamos en la primera adolescencia. La que intimaba con los chicos era una p**a, la que se resistía era una estrecha: no había término medio. El caso es que nunca llueve a gusto de todos y una mujer nunca hace las cosas bien.

A la madre nunca se le valora lo que hace y para colmo no tiene derecho a quejarse, so pena que se le diga que... es una mala madre. Nuestra sociedad es perfeccionista y quiere individuos perfectos. Superhombres que se afeiten con acabado impecable, que conduzcan coches que apenas hagan ruido, que vayan al gimnasio tres veces por semana. Supermadres de brillante sonrisa y silueta juncal, triunfadoras en todos los ámbitos, adoradas por sus maridos y respetadas por sus jefes, y criadoras de niños sanos y emocionalmente estables. Nuestra sociedad ha convertido el goce en un modelo, y el goce inmediato en el valor supremo. Y un niño no es goce ni inmediatez. Un hijo implica renuncia y perspectiva. Y sobre todo, implica aceptar que la perfección no existe.

Usted, que me lee ¿está con los nervios de punta porque no le da tiempo a hacer todo lo que debería?, ¿tiene diez kilos de más?, ¿no tiene tiempo para ir al gimnasio y, si lo tuviera, lo emplearía en dormir?, ¿desearía que a veces fuera él el que se ocupara de la compra, de la colada, de los biberones y de la visita al pediatra?, ¿a veces se enfada, a veces está harta, a veces llora y a veces, mucha veces, no está en condiciones de dar lo mejor de sí misma?

Estupendo. Bienvenida al Club de las Malas Madres. Recuerde: no somos las mejores pero somos la mayoría.

lunes, 2 de febrero de 2009

Lluvia y frio

para melancólic@s and nostálgic@s

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