Faltan 5 minutos para las 4m. A estas horas resulta difícil controlar la diarrea mental. He leído varios correos atrasados que trataré de contestar mañana, entre otros a una amiga con quien me encanta charlar. Mejor la llamare. Es tan ocurrente como esta:
"Mi mujer y yo estábamos sentados a la mesa en la reunión de mis excompañeros/as de universidad. Yo contemplaba a una mujer sentada en una mesa vecina, totalmente borracha, que se mecía con su bebida en la mano.
Mi mujer me preguntó: ¿La conoces?
- Sí, suspiré, es mi exnovia. Supe que se dio a la bebida cuando nos separamos hace algunos años y me dijeron que nunca más estuvo sobria.
- ¡Dios mío! - exclamó mi mujer ¡Quién diría que una persona puede celebrar algo durante tanto tiempo!
Moraleja : Siempre hay dos maneras de ver las cosas...
Seguro que andáis durmiendo a pierna suelta...
Pues eso, que os echo de menos. A ver si os da por escribir.
Un abrazo bien fuerte, desde esta casa envuelta en la bruma.
Buenas noches. ufff que digo ¡buenos días!
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2 comentarios:
A esas horas es normal que la diarrea mental haga su aparicion... lo digo por experiencia, no sabes si es mejor intentar curarte de ella o seguir disfrutando del silencio que reina en la casa a esas horas y que has estado esperando todo el dia...la mayoria de las veces, disfruto la diarrea a cambio de un poco de paz, da igual la hora...A muchos les parece una barbaridad, a mi me carga las pilas para el dia siguiente...¿seremos bichos raros?...
La anécdota...perfecta... casi diria que podria haberseme ocurrido a mi...jajajaja
Empecemos el año con buen humor...
Un saludito a todos los que se han cogido una laringitis carpiana, ejem, quiero decir una afonia en los dedos... que se les pase pronto y vuelvan a escribir...
Yo soy un bicho diurno, pero hace cuatro o cinco días llegué a casa a las 4 de la tarde exhausta, me tumbé en el sofá para ver el culebrón y... me desperté a las 2:30 de la madrugada. Se me había pasado el cansancio y el sueño, claro, pero la cama me invitaba, tan calentita, envuelta en mi edredón de plumas, que me metí dentro y empleé las tres horas siguientes en leerme la mitad de una biografía novelada de la Papisa Juana (sí, allá por el siglo IX una mujer llegó a Papisa) que no reinó más que 2 años porque estaba enamorada desde su adolescencia de un maromo que, finalmente, logró calzársela y la dejó encinta. Y mientras estaban en una procesión que Juana seguía a caballo, mataron a su amante y a ella le dio un jamakuko que abortó allí mismo y la palmó. Vamos, que decididamente las mujeres no tenemos arreglo (salvo Carmen Chacón, que tiene marido y criatura y va por el mundo como si nada), porque todas nos perdemos por un buen mozo. Hasta las papisas.
BAGATELA
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