miércoles, 12 de noviembre de 2008

Moraleja

Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de un pariente, cuando ve a un chino poniendo un plato de arroz en la tumba vecina.

El hombre se dirige al chino, y le pregunta:

- Disculpe señor, pero... ¿cree usted que de verdad el difunto comerá el arroz?.

- Si, respondió el chino... ¡Cuando el suyo venga a oler sus flores!.

Moraleja:

"Respetar las opciones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas que son diferentes, actúan diferente y piensan diferente. No juzgue... ¡Solamente COMPRENDA!.

maripili

4 comentarios:

Julia dijo...

Maripili siempre acertando.
Es una historia edificante. Ciertamente nadie se ve su espalda. Y la verdad, pararse a comprender el mundo de otro, cuando menos, enriquece.
¿Está rico el café?

Anónimo dijo...

Con respecto a este tema yo sere un poco mas burra. Un dia paseaba una amiga mia con su hijo que es paralitico cerebral e iba hablando con el y a su vez un señor paseaba a su lado con su pero y de igual modo iba hablando con él (con el perro, se entiende) se vuelve hacia ella y le pregunta ¿pero el niño entiende? a lo que mi amiga le contesta " al menos como tu puto perro, ¿no?"
morleja: pues que cada uno saque la que quiera...

Anónimo dijo...

¡Tu anécdota supera el original!
maripili

Julia dijo...

Tu amiga tiene lo que hay que tener... ¡ole su arte!. Dale mi más sincera enhorabuena por su agilidad mental y su poderío.
un besazo!!!!!