....La noche de Halloween ha pasado ya.... no me gusta esa celebración... es una americanada, la hemos copiado de las peliculas que nos llegan desde America...de acuerdo que los niños se lo pasan bien, pero no deja de ser algo que los jankys nos han impuesto y nos han ido metiendo a base de peliculas.....¿Que nos pasa? ¿acaso no tenemos fiestas propias y celebraciones propias?
El dia de los Santos siempre se ha celebrado (por lo menos en mi pueblo), como algo solemne , mas o menos, con nuestras visitas al cementerio del pueblo, que cuando eres mayor lo vives con melancolia y tristeza, recordando a los que ya se fueron....pero no perdiendo la oportunidad de criticar la tumba vecina pensando "Hay que ver la tumba de Pepico el carroñas, que descuidada está, claro , si su viuda se pasa el dia de pingo, ¡que poca vergüenza..!..
Cuando eres niño, te lo tomas como una excursion a una especie de museo, donde haces apuestas a ver quien descubre el nicho con la fecha más antigua o con el fiambre mas joven o a ver si saltas el agujero preparado para el siguiente difunto cavado, sin caerte dentro.... eso si era pasarselo bien en la fiesta de los santos... porque ademas despues, te ibas a casa y tu madre sacaba a las visitas que habian venido de fuera a ver la tumba del bisabuelo de mi abuelo, lo que habia estado guardando muy bien para que no nos lo comieramos.... huesos de santo, jamoncito a taquitos, queso del bueno y fiambre de la matanza pasada...y vinito dulce y anis del mono...¡Ah! y que no faltaran las castañas asadas en la lumbre o en la sarten...
¡¡¡Eso si que eran fiestas!!!! y no ir pidiendo por las casas caramelos disfrazado de yo no se que, que la mayoria de las veces te sueltan los caramelos que han sobrado todavia de la cabalgata del año pasado...
Asi que este año, queridos amigos, yo lo he celebrado al estilo de mi pueblo....hemos dado una vuelta por el cementerio, y como aqui no tenemos a nadie (gracias a Dios) nos lo hemos pasado pipa... y luego hemos vuelto a casa ¡¡¡ Y HEMOS HECHO CASTAÑAS ASADAS...EN LA SARTEN!!!! con su vinito dulce y su jamoncito.....¡¡¡¡que ricas....que bien me he sentido añorando a mi pueblo!!!!
¿¿¿quereis????.... en la foto se ve la buenisma pinta que tenian...
A algunos casi os habra llegado el olor....
2 comentarios:
A mi, ahora, no me gusta el día de los difuntos.
Antes, cuando niña, disfrutaba del morbo del cementerio. Cuando estaba abierto entraba y me sentaba junto a la tumba de otra niña que murió cuando yo lo era más aún. Ella fue el "primer velorio" del que tengo memoria - entonces a los niños se nos entrenaba también para esta parte de la vida que es la muerte-.
Recuerdo a Anica de la Majalajara, mi vecina, llevándonos de la mano a sus niñas y a mi, para que aquella niña muerta no se sintiera sola entre el llanto de las mujeres y el dolor oculto de los hombres.
Es cierto que el cementerio tenia su morbo.
En el de mi pueblo había una parte distintas para los suicidas. Como si no hubiesen tenido bastante con el dolor que los condujo a preferir la muerte a la vida. Viviendo al margen durante siglos...
Ahora los cementerios no me gustan. Nada. Ni una pizca.
Fulana/o de tal que nació... y murió... a la edad de... tus hijos y nietos no te olvidan; tus padres y hermanos no te olvidan.
¿Como olvidarles?. Imposible.
Sus restos bajo el peso frío, oscuro y húmedo de la tierra...
No. Mejor no.
No me gustan los cementerios. a Mis muertos les prefiero vivos.
He optado por pensar en ellos como partículas que se han reincorporado al ciclo de la vida. Los prefiero carbono, nitrógeno, fósforo... formando parte de otros cuerpos o integrados en el aire o en la luz.
No sano de su perdida, está claro.
Pero si celebro la noche de todos los santos.
También, en parte, al estilo del pueblo (no es por nada Alfonsina, pero la costumbre de la calabaza es mas antigua que la noche de Halloween, yo ya la celebraba cuando en mi pueblo no habían llegado el cine ni la tele).
Disfrazo a los niños y los mando sacar a pasear a la santa compaña, con la orden de pedir lo que sea para neutralizar al "mal fario".
En mis tiempos no había caramelos, así que pedíamos lo membrillos, castañas, bellotas, peras y hasta melones, y "un duro que luego te lo pagará mi madre". Eramos pesadísimos y pedíamos una y otra vez en la misma casa (nuestras madres no nos dejaban irnos a otro barrio, con el frío y con tan poca luz, en unas calles por donde aún pasaba una acequia). Una vez, en el Azaraque, una vecina que estaba hasta las narices de que llamásemos a su puerta, se asomó al ventanuco y nos tiró -sin misericordia- el contenido de su escupidera aún caliente.
En mi pueblo también se asan castañas y se toma anís del mono -si no tiene el suficiente arrojo como para hacerle los honores a una copilla de anís "la perdiz"-.
Nosotros, anoche, además de envidar tus castañas -como olían...- cuando logramos que las fieras se durmieran (alguno no podía, llevaba un año esperando esta fiesta) nos plantamos frente al mono hasta que sólo quedó Darwin.
Llovía sobre la glicinia. Recuerdo solo que me dormí mirando el fuego de una chimenea imaginaria.
Hoy haremos roscos. Veréis que ricos están con el café.
Mis chiquillos disfrutan de las dos versiones de la fiesta: el día 31 salen a pedir los caramelos y al famoso truco /trato (aunque este año la lluvia lo ha fastidiado) y el 1 después de la cena familiar, las castañas y los boniatos asados se arman de valor y se acercan hasta las puertas del cementerio...o más allá.
maripili
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